MUSEO DE LA SOLIDARIDAD
Curatoría: Flu VoionmaaDel encuentro entre periferias al intercambio de experiencias: pintura brigadista en Finlandia
La presente muestra de la pintura brigadista, realizada en 1979, entre artistas chilenos y
finlandeses en la primera exposición de la colección finlandesa en Helsinki, invita a conocer
otro contexto de la formación de la colección del Museo de la Solidaridad.
El encuentro entre estas dos periferias del mundo, Chile y Finlandia, comenzó después del
golpe militar, cuando el Presidente de aquella época, Urho Kekkonen, concedió los primeros
asilos políticos a los refugiados chilenos. A partir de entonces tanto en la revista de Arte
(Taide), publicación de la Asociación de Artistas de Finlandia, como en los Cuadernos de Arte
de la Asociación de Trabajadores de Cultura, se hace referencia a la situación de la cultura y
del arte en Chile. Es así como la conferencia sobre “La resistencia de arte en América Latina”,
que Miguel Rojas Mix, director del Instituto de Arte Latinoamericano hasta 1973, dio en Helsinki
en 1979, es publicada en la revista Arte.
La participación de los artistas finlandeses en el Museo de la Solidaridad se distingue, sin
embargo, en como los artistas del mundo participaron en esta iniciativa. Para la formación de
la colección finlandesa la Asociación de Artistas de Finlandia creó, en 1978, una comisión que
invitó a una exposición a 70 artistas aproximadamente, de distintas tendencias artísticas, de
los cuales la mayoría donó obra para esta colección. La primera exposición de la colección
finlandesa fue inaugurada el 5 de enero de 1979 en la Casa de Arte (Taidehalli) de Helsinki.
Al mismo tiempo se reinauguró la exposición de la colección Sueca, en los espacios de un
viejo castillo en la isla de Suomenlinna (Castillo de Finlandia), su primera exposición había sido
inaugurada un año antes en el Museo de Arte Contemporáneo de Estocolmo.
En el contexto de la exposición de la colección finlandesa los artistas chilenos propusieron la
realización de una pintura mural como acción colectiva. En Finlandia no se conocía este tipo
de arte. Para dirigir la acción se invitó a José Balmés y como no pudo viajar, asistió el artista
chileno Hernán León, refugiado en aquel tiempo en Alemania Oriental. León dirigió la pintura
brigadista junto con Héctor Wistuba, otro artista chileno refugiado en Finlandia y cinco artistas
finlandeses, dos mujeres y tres hombres. León subrayó la importancia del trabajo grupal: “Con
este trabajo se pretenden resolver problemas artísticos, intentar aprender a trabajar en grupo,
a integrarse en comunidad. Así de partida cada uno puede trabajar independientemente y
mañana se verá como los trabajos se fusionan y funden en una visión uniforme”.
La experiencia duró cuatro días y desató un díalogo complejo. Según León, el contraste entre
diferentes personalidades, transfondos culturales, idiomas y métodos de trabajo, no resultó
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ser fácil. La pintora Marjatta Hanhijoki, en cambio, encontró el trabajo grupal muy gratificante
y celebró el resultado, ya que no se podía diferenciar “el sitio de Hanhijoki en la pintura”.
Para el artista Reijo Viljanen habría sido importante poder reconocer el ‘terreno propio’ en la
pintura mural. La prensa finlandesa siguió de cerca lo sucedido en la exposición e interpretó la
experiencia grupal positivamente: “El dicho mientras más cocineros peor la sopa, no es cierto,
si el objetivo en común es un cuadro”, decía un diario del norte del país.
La lectura del mural, en cambio, no es tan contrastante como lo fue el trabajo colectivo.
El resultado llama la atención por su huella más latinoamericana. Las obras de artistas
finlandeses expuestas independientemente de la pintura mural equilibran las referencias a lo
compartido durante la acción, cuya idea final no fue identificar a los artistas.
Hasta hoy el mural no había sido expuesto en el Museo de la Solidaridad, lo que pone en
vigencia la pintura mural en Chile y nos hace recordar la importancia que tuvieron las “Brigadas
Ramona Parra”.
A pesar de que esta acción colectiva, en la Casa de Arte de Helsinki, no fue realizada sobre
los muros, permanece en la memoria colectiva como una experiencia de encuentro entre
periferias.
http://museodelasolidaridad.org/exposiciones/finlandia-accion-colectiva/
Museo de la Solidaridad Salvador Allende
Av. Republica 475 - Santiago Centro, Chile
Metro República
Teléfono +562 6898761

























Según relatan los ancianos, los antepasados determinaron la fecha del we txipantu por medio de la observación y contemplación del wallontu mapu ( universo) y del nag mapu ( la tierra donde coexistimos ). Los kimche intuyeron la influencia que ejercen las gul pony el nao o la kapúra que son un grupo de estrellas que anuncia la llegada del we txipantu, también la presencia de küyen la luna que renueva las aguas y el espíritu de lo femenino, la presencia del wünelfe o lucero del amanecer que renueva el newen de las plantas medicinales y todos los vegetales y por último antü el sol que renueva las energías del itro fill mogen todo lo que tiene vida, es por ello que el mapuche también se renueva en su kimün y rakiduam conocimiento y pensamiento mapuche, porque se es parte de un todo.
Al llegar la noche se debe realizar mucho nütram o conversación compartiendo sabiduría, historias, conocimientos diversos, en esta ocasión el rol de los ancianos adquiere más fuerza por que ellos hacen gülam o concejo para ser mejores como persona y como mapuche asumirse con dignidad y orgullo, por ello se habla de los ejemplos de vida de quienes lucharon para que el pueblo permanezca hoy en día. Los niños y jóvenes se les aconseja para que sean küme che y alcancen el divino estado de kim che hombres sabios.
El regreso del sol y de la luz marca el proceso de renovación de la naturaleza y de la sabiduría y pensamiento mapuche, entendiendo nuestro propio ser dentro del conjunto es así que entendemos que somos el we txipantu por que también nacemos , crecemos y nos renovamos al igual que todo lo que existe en la naturaleza y en el universo.









